La sorprendente similitud entre redes sociales y prisioneros de guerra: habla la historiadora

La sorprendente similitud entre redes sociales y prisioneros de guerra: habla la historiadora

Qué tienen en común los usuarios de las redes sociales con los prisioneros de guerra? lo explica una historiadora a la revista National Geographic, hablando de sorprendentes similitudes.

celular en mano
La sorprendente similitud entre redes sociales y prisioneros de guerra: habla la historiadora – esderefiondemurcia.es

El uso frecuente de redes sociales puede llevar al aislamiento social, reduciendo el tiempo dedicado a la vida social y al desarrollo de habilidades interpersonales. Esta observación establece un paralelismo, según la historiadora de Harvard Rebecca Lemov, con las tácticas de “lavado de cerebro” utilizadas con prisioneros de guerra. En su libro, Lemov explora las inquietantes similitudes entre estas tácticas y las estrategias sutiles de persuasión empleadas por las plataformas de redes sociales.

La sutil prisión digital: historiadora habla de redes sociales y el eco del lavado de cerebro

Lemov argumenta que la vulnerabilidad al control mental es una condición humana universal, y que las técnicas que desorientaron a soldados en conflictos bélicos encuentran un eco preocupante en la experiencia cotidiana de muchos usuarios de redes sociales. Los prisioneros eran sometidos a aislamiento, ruptura de lazos sociales y privación del sueño, debilitando su resistencia psicológica y haciéndolos susceptibles a nuevas ideologías. Sorprendentemente, Lemov sugiere que, de manera menos coercitiva pero igualmente efectiva, las redes sociales pueden generar un proceso similar, afectando negativamente nuestra salud mental.

mujer con celular
La sutil prisión digital: historiadora habla de redes sociales y el eco del lavado de cerebro – esderegiondemurcia.es

La clave para protegernos reside en la autoconciencia. Cada individuo experimenta el impacto de las redes sociales de forma única. Es crucial prestar atención a nuestras reacciones emocionales al consumir contenido en línea. La ansiedad o el malestar generado por ciertas publicaciones son señales de alerta para limitar o evitar esas fuentes. La introspección, incluso a través de prácticas como la meditación, puede ayudarnos a sintonizar con el impacto real de las redes sociales en nuestro estado de ánimo.

Otro paralelismo preocupante es el aislamiento social. El tiempo dedicado al mundo virtual a menudo se traduce en una disminución de las interacciones en el mundo real, afectando el desarrollo de habilidades sociales y contribuyendo a la creciente sensación de soledad. Combatir esta tendencia requiere un esfuerzo consciente por buscar actividades grupales presenciales y priorizar las conversaciones significativas con las personas que nos rodean.

El uso nocturno de dispositivos electrónicos interfiere con la calidad del descanso, asociado a mayores niveles de ansiedad y depresión. Establecer una buena higiene del sueño, como dejar los teléfonos fuera del dormitorio, es fundamental para proteger nuestra salud mental.

Gestione cookie